Elul 27: Trascendiendo tu Zona de Confort – Simon Jacobson

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El Libro de Génesis (18:1-2) narra que poco después de su circuncisión, Dios se le apareció a Abraham mientras él estaba sentado recuperándose en el encinar de Mamre. Mientras estaba en contacto con Dios, Abraham observó, a la distancia, tres nómades que se acercaban a través del desierto. Sin más que un “Discúlpame” dirigido a Dios, se puso inmediatamente de pie, corrió a saludarlos y les preparó una comida.

A partir de este extraño incidente, el Talmud extrae la igualmente extraña lección de que “dar la bienvenida a los huéspedes es más importante que darle la bienvenida a Dios”.  El Talmud no sopesa si esto era lo que correspondía hacer porque claramente Abraham sabía, sin dudas, que esto era lo correcto. Pero, ¿cómo lo sabía Abraham? ¿Cómo sabía que sus acciones no ofenderían a Dios?

Abraham lo sabía porque Abraham era un hombre santo. De haber sido egoísta le habría gustado pasar más tiempo con Dios. Podría haberle preguntado muchas cosas. Pero una persona santa no hace sólo lo que es bueno para él; hace lo que es bueno y punto. Es capaz de trascender su zona de confort personal por un bien mayor, por el amor a los demás.

La verdad es que cuando Abraham se volvió para saludar a sus invitados, no se apartó de Dios; se apartó de un nivel de Dios para experimentar un nivel más elevado de Él. Este nivel superior se define por el desinterés, por el hacer por los demás.

Amar a Dios y amar a las personas son una misma cosa. Tu amor a Dios tiene que acarrear más amor a los demás. Pero en esencia, es todavía más profundo que eso. Cuando amas a Dios, amas más a las personas. Y esto es el nudo de esta cuestión.

Pregúntate: ¿Sientes que amar a Dios y amar a las personas es la misma cosa? ¿Has podido aplicar esto en tu vida?


El rabino Simon Jacobson es decano del The Meaningful Life Center y editor de The Algemeiner Journal. www.meaningfullife.com