Elul 20: Un Judaísmo Relacional – Ron Wolfson

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El arte de dar la bienvenida descansa sobre una idea judía central: todos los seres humanos son creados “b’tzelem Elohim”, a imagen de Dios. Si realmente crees en esto nunca volverás a mirar a otra persona de la misma manera. Cuando nos vemos los unos a los otros como la encarnación de la Divinidad, dar la bienvenida a alguien se convierte en un acto de profunda espiritualidad.

Dar la bienvenida es el primer paso en la construcción de una relación con otro. Por eso, cuando veo a alguna persona entrar a un servicio religioso o a un centro comunitario o a un ascensor en el edificio de la Federación, tengo que tomar una determinación. Puedo ignorarlo o puedo iniciar una conversación con un simple saludo de bienvenida. Sin ese crucial movimiento, no hay posibilidad de vínculo.

Abraham y Sara practicaban hajnasat orjim, la bienvenida a los extranjeros. En la parashá Vaierá Abraham está sentado a la entrada de su tienda al calor del día, nada menos que convaleciente (ver las tres últimas líneas de Lej Lejá) cuando aparecen tres forasteros. Abraham tenía todos los motivos como para ignorarlos: era anciano, hacía calor, estaba enfermo y, lo que es más importante aún, se hallaba en mitad de un encuentro con Dios. Pero en el instante en que Abraham los vio corrió a recibirlos, pidió a Sara y a su sirvienta que trajeran agua y comida y satisfizo sus necesidades.

De esto aprendemos: Dijo Rav Dimi de Nehardea : hajnasat orjim, la bienvenida a los huéspedes, tiene prioridad por sobre el beit midrash, la casa de studio. Rav Judá dijo en nombre de Rav: hajnasat orjim, la bienvenida a los huéspedes, tiene prioridad por sobre la recepción de la presencia divina, la Shejiná, Dios mismo. (Shabat 127a).

Si vamos a crear instituciones judías para relacionarnos,  todos debemos trabajar continuamente para mejorar nuestra capacidad de dar la bienvenida a otros. No será suficiente tan sólo con contar con voluntarios que saluden en las puertas de entrada de  nuestros edificios. El período de las próximas Altas Fiestas son  nuestra reunión familiar anual, la reunión más convocante  de nuestro pueblo. Este año, luego de saludar a la familia y los amigos, dispone de tres minutos para dar la bienvenida a alguien que no conoces. Si todos lo hiciéramos, cambiaríamos la cultura de nuestra comunidad de transaccional a relacional, de fría y distante a cálida y acogedora.  Da un golpecito a la Divinidad dentro de ti y conéctate con la Divinidad de otros. Este es el fundamento de un Judaísmo Relacional.


Dr. Ron Wolfson es Profesor de la Cátedra Fingerhut de Educación en la American Jewish University. Sigue a Ron en www.facebook.com/relationaljudaism.